Gran Premio del Centenario

Pasión de un siglo

Si existe algo que identifique a Rafaela, pocas dudas quedan si afirmamos que es el automovilismo. Desde aquel 25 de Mayo de 1919, cuando un grupo notable de quijotescos personajes, dirigentes del Club Atlético de Rafaela, decidió organizar esa primera carrera que hoy se evoca. Y así nació esa divina locura por la velocidad, que muy pronto se expandió a toda la región y al país entero. Había nacido el "Templo de la Velocidad".

Para conmemorar semejante gesta, el CAR quizo replicar aquélla primera prueba del año '19. Utilizando el mismo trazado original, dividido en 2 etapas, y reservado para autos del tipo " baquet''. 
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La primera, con largada en el histórico empedrado de Bvd Lehmann y Alem, el mismo punto de partida utilizado hace 100 años, cubriría los pasos por el mítico óvalo, escenario de  innumerables y memorables carreras, las famosas 500 Millas, entre tantas otras, y desde allí por polvorientos caminos vecinales, uniendo pintorescos pueblos y colonias rurales, como Lehmann, Ataliva, Sunchales, Colonia Tacurales y Colonia San Pedro, antes de neutralizar en Morteros. El final de etapa fue en San Francisco, ya en territorio cordobés. 

El variado parque automotor -más de 40 baquets de las más diversas marcas imaginables- puso proa el domingo a Zenón Pereyra, un pueblo muy interesante y particular del oeste santafesino, donde se radicó el histórico Domingo Bucci a principios del siglo veinte. Y que es sede de un excelente museo que lo evoca, justo frente a los terrenos de la vieja estación del ferrocarril. Y luego, para ir cerrando el programa, una entrada a Plaza Clucellas, donde el ídolo local y también ganador de una edición de las 500 millas, Carlos Pairetti - nacido ahí mismo- esperaba el paso de la caravana. Muy emotivo todo. 

Un tramo corto de tierra los aguardaba más adelante, pasando por Saguier y Susana, para finalizar en Rafaela un sensacional programa de 2 etapas llenas de nostalgia y emoción. 

El resultado final de la prueba de regularidad, vio ganador al binomio local Jorge Yossen-Daniel De Winne, con un Ford A.

Para destacar, la presencia de Aldo Romitelli, hijo de Armando Romitelli, ganador de la edición del año '21, con un Dort, réplica exacta del auto de su padre llegado desde Algarrobo, en el sur bonaerense.

Mención especial a toda la gente del Club Atlético de Rafaela y al Club de Automóviles Antiguos de Rafaela, estos últimos fueron los responsables de una organización impecable.