La "cucaracha" de Froilán


Deautosmotivo recurrió al archivo del periódico Arrecifes, en la Biblioteca Pública Municipal, para reproducir la nota publicada el 31 de marzo de 1950, con el título: “He aquí la obra maestra de Bernardo Pérez".

Horacio Bancalari, con entusiasmo  y pintoresquismo, describe detalles técnicos del auto y destaca el empeño de estos verdaderos artesanos que trabajaron en su construcción. La nota no tiene desperdicios y refleja una época del automovilismo argentino:

“Mucho se ha hablado de la < cucaracha > construida por Bernardo Pérez. Hasta los cronistas de la radio la elogiaron en sus charlas y, los mecánicos italianos la estuvieron admirando, cuando pasaron para Rosario. Es que, en realidad la maquinita preparada para fuerza limitada, es toda una obra  de arte, no por el bagaje de adornos que pueda exhibir, sino por el trabajo manual que es en síntesis la mejor expresión de la constancia y dedicación a un ideal convertido en realidad en las horas libres robadas al descanso. Porque, amigos lectores, haciendo honor a la verdad y justicia a su inspirador y quienes colaboraron en la misma, debemos decir que hay en cada una de las piezas que compone el conjunto de la máquina, algo de Bernardo Pérez, Jerónimo García, Alipio González y Juan Martín Biados, como así, también, algún suspiro de muchos de los amigos, que desde su punto de <mirones> no perdieron un detalle de su construcción.

“El chasis ha sido construido de exprofeso, alivianado en lo posible, como así endurecido en las partes vitales, montado sobre elásticos trasversales sobre el eje delantero  construido de exprofeso y la parte trasera montada en un diferencial Chrysler adaptado, sostenido con tensores de Ford V8, con amortiguación delantera a tijera e hidráulica para la parte trasera.  La bomba de freno es de Ford V8 y las ruedas  <Rudge> adaptadas. 

 

“En cuanto al motor es un Ford A, con tapa Miller, de lubricación forzada; el radiador es de Alfa Romeo y la dirección y caja de velocidades Fiat 525, con cuatro velocidades: tres delanteras y una de retroceso. El volante es de Bugatti y el tanque de nafta de capacidad para 42 litros.
“La carrocería ha sido diseñada en común, pero construida por el chapista Jerónimo García; es todo un alarde de tecnicismo si se tiene en cuenta que ha sido trabajada a puño  y que el mínimo detalle ha caído bajo el cincel y el empeño de su constructor.

El turno de los constructores
“La foto que ilustra este comentario, muestra el coche terminado, al que solo le falta la pintura y que, por una gentileza especial para ARRECIFES y exclusiva para la Argentina y todos los países del habla castellana fue tomada a pedido de Bernardo Pérez antes de embarcarse a Europa.

“Nos place hacer resaltar esto porque es la obra de un núcleo de personas jóvenes de nuestro pueblo que los enaltece y que nos enorgullece a nosotros los arrecifeños, que sentimos el terruño de corazón y no vacilamos en dar a conocer todo lo bueno que tenemos y producimos. Si bien es cierto que no se trata de algo imperecedero como las cosas que llenan el espíritu y viven a través de todos los tiempos, al menos conforta ver como siempre hay quienes desde el anonimato contribuyen con su dedicación e inteligencia al desarrollo y perfeccionamiento de la industria, como es en este caso, para la técnica mecánica, que en el injerto realizado por Bernardo Pérez, Jerónimo García, Alipio González y Juan Martín Biados han logrado el desiderátum del ideal para esta <cucaracha>, que algún día, si Dios quiere, la hemos de ver triunfar en manos de Pepe González y por la que ahora, han rechazado ofertas de cuarenta y cinco mil pesos que no pagan la labor de largas y pacientes noches en vela y de trabajo o el placer de extasiarse contemplándola indefinidamente como si aún no estuvieran conforme de haberla construido como es o les faltara algún detalle que la oportuna y divina inspiración les haga dar más perfección.” Horacio A. Bancalari

Fotos: arriba: los constructores rodeados por colaboradores y amigos, de izquierda a derecha: 1a fila: el 3ro, Jerónimo García, el sexto Martín Biados, Bernardo Pérez -camisa oscura- Alipio González, el último de la 1a fila. 
Fotocopia del periódico Arrecifes y abajo: Jerónimo García, Martín Biados y Bernardo Pérez.


Raúl O Gattelet