LA AVENTURA DE PRESTON TUCKER

 
A SESENTA AÑOS DEL FRACASO  Y FRAUDE MAS GRANDE DE LA HISTORIA DEL AUTOMOVIL

         Muchos grandes proyectos terminaron en grandes fracasos, no solo en la industria del automóvil, pero tal vez dentro de ésta uno de los mas resonantes fue el del TUCKER TORPEDO, según el slogan publicitario “El auto que todos quisieran tener”
…  y se quedaron con las ganas... y sin su plata.
Al finalizar la guerra, se habría un inmenso horizonte de esperanzas, el mundo quería volver a la normalidad lo antes posible, las economías necesitaban resurgir y todo apuntaba al enorme mercado que la paz abría.


Preston Thomas Tucker (1903-1956) de Ypsilanti (Michigan) un audaz empresario que fue socio de Harry A. Miller en la construcción de autos de carrera,  había intervenido en varios proyectos desde los '30s y habría colaborado con    Bantam, ganadores del diseño que luego conocimos como JEEP.  Fue contratista de las fuerzas armadas, soñador, temerario y aventurero, se embarcó y embarcó un montón de gente en un sueño casi irrealizable: arrancando de cero, un auto que sería superior y más moderno que todo lo conocido, con grandes extravagancias, para entonces.
El menos entendido hoy se da cuenta que entonces era imposible.

Hasta ese momento jamás un nuevo modelo había reunido tantas novedades como prometió  Tucker a un público ávido de cambios: suspensiones independientes en ambos trenes, parabrisas curvo y enterizo, líneas bajas, perfiladas, motor trasero de cilindros opuestos a inyección, frenos a disco, cinturones de seguridad, guardabarros y faros que se movían al compás de las ruedas directrices, circuito de refrigeración sellado, bajo peso (1350k), conducción central (el conductor se ubicaría en el centro del asiento delantero), eliminación de la caja de cambios y el diferencial, bajo  consumo (10 km por litro, para esa época era un sueño), velocidad máxima 160 km/h, todo nada mas  que por la belleza de 1000 dólares, que terminaron siendo 2.450.- (hoy cualquier ejemplar que integra alguna de las  colecciones se valúa no menos de ¼ de  millón de esos mismos billetes verdes), no por bueno como quieren sanatear, por lo escaso, che!

Tucker ya había participado en varios episodios acumulando mas fracasos que éxitos, pero que siempre le dejaron buenos dividendos,  el mas resonante tal vez,   en 1933 cuando  intermedió entre Henry Ford y Harry A. Milller por la participación en Indianápolis de 10 autos con motor Ford V8, que terminó muy mal, o la continuación de la producción del Marmon V-16, también fracasada, y no es lo único.

Para su nueva creación contrató como estilista a Alex Tremulis, diseñador de Auburn, Cord y Duesenberg que bajó un poco a Preston a  tierra,  planeó una línea muy novedosa, muy lanzada y penetrante que contrastaba con los diseños de aquellos años.
La dirección técnica había sido confiada por Tucker a un exitoso constructor y preparador de autos de carrera, colaborador de Harry Armenius  Miller, John Eddie Offutt.

Al entusiasmar con el promesa de dar trabajo a muchos obreros, PT consiguió que el gobierno  le vendiera por tan solo una parte de su valor instalaciones de Dodge  localizadas en Cicero suburbio del sur de Chicago que habían sido  la fábrica de bombarderos B-29, por las que entregó  documentos a largo plazo. Enormes instalaciones, que en ese momento eran el edificio mas grande construido bajo un mismo techo.
Sin capital propio ni respaldo como para conseguirlo, recurrió a vender los derechos a futuros concesionarios y a la suscripción pública de acciones de la compañía para la que fundó una sociedad anónima; la Tucker Corporation, reclutó accionistas, y contrató una agencia publicitaria que lanzó una gigantesca campaña, que tuvo repercusión mundial. Así llegaron incautos inversores, clientes y concesionarios a raudales.
Los primeros bocetos del nuevo y revolucionario fueron dados a conocer al público en diciembre de 1946, tratándose mas que nada de un ejercicio estilístico,  un  conjunto de ideas y promesas, sin pruebas ni mayores fundamentos que la voluntad.


El entusiasmo fue creciendo, como las deudas en que incurría. No tardaron en surgir los problemas, casi todas las características revolucionarias, aunque no todas irrealizables, no tenían desarrollo, eran  solo ideas... no había proveedores ni quien supiera por donde empezar y menos urgentemente.
Como una prueba mas de que la publicidad no vende lo que no sirve o no gusta, al pasar el tiempo sin concreciones, los mas perspicaces empezaron a oler mal y no se equivocaban...
La expectativa se volvió en contra, los inversores querían ver algo mas que dibujos, pero Tucker  no  encontraba soluciones.  Al no haber tiempo para hacer un nuevo motor se recurrió a uno en producción  antes de la guerra, de aplicación aeronáutica, de marca Franklin que debió adaptarse para refrigeración por líquido, de 4”1/2 (114,3 mm) de diámetro por 3”1/2 (88,9 mm) de carrera, que daba una cilindrada de 334,1 Pulgadas3, (unos 5,5 litros) y 160 HP.


Motor Tucker tal como se exhibía en el Museo Harra's de Reno

        Según publicaciones especializadas esos motores en su versión original, enfriada por aire, equipaban aviones entre ellos los Navion y Stinson.
Las promesas de Tucker incluían  que el motor se sacaría muy fácilmente, en 18 minutos, por lo que ante cualquier desperfecto, la empresa colocaba un motor de repuesto mientras el propio era reparado. El tablero sería acolchado y el parabrisas enterizo se desprendería ante un impacto, las puertas se continuaban en el techo para facilitar el acceso y contrariamente a los autos de entonces no tendría estribos.
No se encontró solución al tema de eliminar la caja de cambios y el diferencial. El proyecto original era que el motor, montado transversalmente tenía en cada extremo del cigüeñal, convertidores de torsión, que moverían independientemente la rueda correspondiente. Debieron echar mano de urgencia  a una vieja transmisión de Cord 1929 para salvar el problema, por lo que  debieron reubicar el motor con el cigüeñal  en el sentido del eje  longitudinal del auto.
También se hablaba de cubiertas especiales que durarían 160.000 km. por tener tabiques interiores para que aire gire junto las ruedas!? Eliminado así una fuente de calor que perjudicaría los neumáticos!!!! No se puede creer!
Todo debía ser diseñado, fabricado, probado, corregido, vuelto a probar, y el tiempo pasaba. No debe haber nadie más histérico que quien arriesga dinero  y no ve más que promesas. Presionado por las circunstancias Preston Tucker tuvo que organizar una gran convención nacional de accionistas y concesionarios, que reunió a 3000 personas.
El prototipo que se presentó, el 19 de junio de 1947 en la gran convención de Chicago,  estaba a medio construir, hecho a mano y con materiales para exhibición solamente, el instrumental era de vista, no estaba conectado. El auto no funcionaba y debieron empujarlo  por una plataforma en pendiente para impresionar al público. Como todo era improvisado y de apuro, hasta hubo un incendio tras el escenario, pero así y  todo, algo los ánimos se calmaron, por lo menos habían visto el auto.
En Indianápolis en 1947 un auto Miller, sobreviviente de los Gulf Miller con el nombre de Tucker Special, largó último, y dio 33 vueltas antes de abandonar   pero Tucker era solo sponsor, debía poner los garbanzos. Habrá honrado su compromiso?
Comenzó la construcción casi artesanal de las primeras unidades, que en el trayecto habían ido perdiendo las más disparatadas fantasías, como el puesto de conducción central, los guardabarros delanteros con faros que se movían con la dirección, los asientos que giraban hacia afuera, por lo que de dos puertas pasó a cuatro, aunque conservaba una línea de avanzada ya se parecía a los autos de la época, tampoco tuvo cinturones de seguridad, ni parabrisas enterizo ni que se desprendía, no tenía inyección de combustible, no costaba ni consumía lo que prometieron. (ver dibujos originales).


En Octubre del 47 hace 60 años comenzó la entrega de las primeras unidades, como de costumbre en USA los autos desde Octubre son modelo del año siguiente, los Tucker son '48.
En Argentina se dijo que el acaudalado deportista argentino Macoco Alzaga Unzué habría ingresado al país  alguno de esos motores para competir en Sport y Mecánica Nacional, y un auto con ese nombre figuró inscripto para largar en las 500 Millas de Rafaela (Guillermo Airaldi),  se supone que estaría equipado con ese motor sin poderse corroborar el dato. También  que Corrado Volpi construyó un sport del que por ahora no se tienen noticias, sí fotos a medio terminar.
Por ese entonces los señores Palacios, Castro Camba & Cia.  bajo la denominación de Tucker Argentina, con oficinas en Garay 2275, de la Capital Federal, publicaban avisos ofreciendo Tuckers, según bibliografía aportada por mi inolvidable amigo  el señor Federico Kirbus.
Pero en USA, el fiscal del distrito, Otto Kernel no se comió el caramelo, mandó a juicio a Tucker sospechado fraude contra los accionistas inversores. La compañía se desbarrancó cuando solo 51 unidades se alcanzaron a terminar, Tucker fue absuelto finalmente, aunque se salvó de la cárcel, no se salvaron sus accionistas de una pérdida varias veces millonaria, ni de la de sus ilusionados sueños.
Vale la pena aclarar que de aquellas 51 unidades, modelo “Torpedo” ’48,  hoy se encuentran ubicadas 48, la mayoría  en perfectas condiciones, funcionando en poder de coleccionistas, y que por esas cosas de la vida... Otto Kernel fue posteriormente el  primer Juez Federal de los Estados Unidos en ser encarcelado por fraude bursátil... (no por el caso Tucker).
Cualquier auto de los '20/'30/'40 si se conservó bien puede estar en uso, ningún Tucker hubiera sobrevivido en esas condiciones de uso si no fuera por los coleccionistas y si valen millones no es porque sean muy buenos, sino porque son únicos, nada más, y dan unas pocas vueltas una vez al año.
Preston Tucker huyó  a Brasil donde quiso construir un auto deportivo con algunas de aquellas características, llamado CARIOCA, pero por sus antecedentes le fue difícil conseguir financiación y murió sin concretar su sueño en 1956.
Los defensores y admiradores de Tucker, no encontraron nada mejor que presentar todo como una conspiración de los grandes monstruos de la industria automotriz, que supuestamente verían perjudicados sus negocios frente a las genialidades de Tucker.
Siempre es mejor quedarse tranquilo echando la culpa a otro...
De haber sido tan genial, con comprarle estaba arreglado, ni les importó, al punto que solo algunas pocas de sus características solo  décadas después pasaron a ser habituales. Nadie podía temer a Tucker, salvo los que arriesgaron sus ahorros.
Personalmente tengo la convicción, que como cualquier competencia puede haberles hecho pensar, sin llegar quitarles el sueño, porque  lo de Preston Thomas Tucker era absolutamente  irrealizable, en ese momento.
Quizá no se tratara  ni de una mala persona o un estafador, solo un arriesgado, ambicioso, irresponsable, que terminó enredado en sus sueños y su propia desmesura.
Si esta historia te interesa y querés mas... allí está en video 'UN HOMBRE Y SU SUEÑO" película realizada hace unos  años, dirigida por Francis Ford Coppola, producida justamente por Tucker Corporation, no te descuides... es su punto de vista, los autos que ves en acción  no son Tuckers, son autos carrozados como tales. En una escena donde tumba (seguramente culpa de Ford, GM o Chrysler) se ve que tiene motor adelante, pero como en cine vale todo, dale que va.
También te puede interesar   los sitios: www.tuckerclub.org.
http://www.aacamuseum.org/tucker-torpedo-2/?utm_source=OCW%20Custom&utm_medium=email&utm_campaign=MeetWeekMusts&utm_content=Torpedo%20&utm_source=deb&utm_campaign=oc-esc-deb-170926&utm_content=971858_DEB_OC170926+-+Old+Cars+Partners+-+AACA&utm_medium=email

Fuentes consultadas: Autorama, Auburn-Cord-Dusenberg Racers  and Record Setters, Automóviles Americanos,  Autobild Classic, A-Z of Cars of the 1920s,  Cars of the Classic Era, Cars of the Classic '30s, Cars of the '30s, Cars of the fascinating 40's,  Cars of the 1950's, Cars of the 1960's, Cars the Early Years, Classic Cars, Coche a la Vista, Coches Antiguos, Coches Clásicos, Enciclopedia Salvat del Automóvil, Encyclopedia of Extraordinary Automobiles,  Fifty Cars That Changed The World,Ford Chronicle, Ford Century, Indy Cars 1911-1939, La Fuerza Libre, Mecánica Popular, Motorcars of the Classic Era, Motors Cars of the '30s,  Motor Clásico,  Motor Trend, Packard the Pride,  Preston Tucker & Others, Quattroruote, Road and Track, Ruote Classiche, Standard Catalogue of American Cars 1805-1942/1946-1975, The American Auto over 100 Years, The New Encyclopedia of Automobiles 1885 to Present, The Illustrated Directory of Classic Cars, The illustrated Enciclopedia of Extraordinary Automobiles, The Illustrated History of Automobiles,  The Marvelous Mechanical Designs of Harry Arminus Miller, folletos y anuncios de la marca. www.tuckerclub.org.
Lectura recomendada:
http://autoblog.com.ar/2011/07/13/el-enigma-del-tucker-argentino/

Agradecimiento a mis amigos: Cuchu Pellini por la colaboración que me prestó digitalizando archivos VHS, Federico Kirbus, Charlie Walmsley, Guillermo Sánchez,   y a www.cocheargentino.com.ar
Permanente recuerdo a Federico Kirbus, gran maestro.
Bocha Balboni

historiasdehya@gmail.com
1919