300 Millas Sport

 

El fin de semana pasado se realizaron con epicentro en la ciudad costera de Mar del Plata, las 300 Millas Sport organizadas por el Club de Automóviles Sport (CAS). Sus ya dieciocho ediciones avalan la importancia que le dan sus socios e invitados especiales a tal evento creado por Pepe Eliçabe.

Siempre me ha resultado agradable cubrir las “trescientas” debido al distendido y amistoso ambiente que se vivencia. Es una de los pocos eventos del año donde ganar es prácticamente secundario al lado de pasársela bien entre amigos disfrutando de sus autos en igualdad de condiciones. Ese espíritu es el que los Eliçabe y el CAS le han impregnado a esta prueba.

El esquema antiguamente comprendía dos días pero desde hace un par de años se extendió a tres debido a que la largada se trasladó desde el rutero Auchan Avellaneda al más coqueto Sheraton Hotel Mar del Plata, por ello la caravana se moviliza un viernes, para largar temprano el sábado. Este año 37 binomios repitieron el exitoso programa del año pasado, al unir “La Felíz” con Balcarce para ascender el cerro La Barrosa hasta encontrarse con el espectacular autódromo Juan Manuel Fangio. Allí giraron 4 vueltas en regularidad a media mañana, luego descendieron al intrincado kartódromo para realizar la habilidad conductiva (velocidad libre) y volvieron al Fangio para cerrar con una segunda tanda en regularidad, donde los más “gordos” en nafta se dieron el gusto de girar unas vueltas extras, antes de volver a la ciudad de Balcarce para almorzar dentro del atractivo Museo Fangio donde Diego Gutiérrez Eguía (Presidente del CAS) y Carlos Lindenbaum (Secretario de Rally) entregaron un reconocimiento a la hija de Juan Manuel Bordeu, Ivonne, quien participó junto a Carlos Sánchez en un Mercedes Benz 220 SE de 1963. El edificio de cuatro niveles, fue inaugurado en 1986 y es un imperdible para los turistas que merodeen la zona, puesto que es considerado el mejor museo de automovilismo de Sudamérica.

Así finalizaba la primera etapa con Simón Soroet y “Don Segundo Sombra” al frente de las posiciones en un Porsche 911 de 1970. Sobre 36 PC disputados, aventajaban por solo 6 puntos a Héctor Fliter y Agustín Pelaya con Porsche 911 Carrera de 1985, mientras que el podio lo completaban hasta entonces Pedro Falconi y Ramiro Bona sobre un ASA Monofaro 1993. En la habilidad conductiva en el kartódromo en sentido horario, Marcelo Jurvillier con su Lotus Eleven clavó los cronómetros en 1´50”75/100 sacándole un campo de 6” a Pablo Falconi y de casi 8“ al debutante Germán Velekson con otro Eleven.

El relax en el Sheraton y unos mariscos por el puerto como cena, antecedieron el play off disputado el domingo, donde los diez mejores de la general del sábado dirimieron el vencedor absoluto 2017, bajo el monte de eucaliptus de acceso a Estancia Las Marías, próxima a General Pirán. Como siempre Don Pepe, recibió en el casco a los participantes e invitados como Juan Manuelito Fangio, quienes luego de las clásicas y ricas empanadas de bienvenida pasaron al galpón/garage para el asado de almuerzo y entrega de premios. Fliter-Pelaya lograron relegar a Soroet-Segundo Sombra, Falconi-Bona conservaron la tercera plaza, cuartos y quintos se invirtieron con respecto a la primera etapa finalizando Cubichen-Favaron por delante de Kricorian-Schneider.  Entre tantos premios siempre se entrega el especial “Apurate que se c… el nene” que correspondió en esta edición a Jurvillier-Soares Gache quienes el viernes camino a mardel discutieron una multa a los gritos dentro de una comisaría.

Como postre, además de los pastelitos de membrillo, siempre se disputa el Desafío de los Intrépidos sobre un trazado de pasto y tierra dentro de uno de los potreros de la estancia. El más veloz tiene el honor de bautizar con su nombre y apellido el trazado hasta la siguiente edición. En el circuito Manuel Eliçabe, tal galardón recayó esta vez en Pablo Falconi.

Ah me olvidaba el dicho de Manuel… “si no llueve, no son unas 300 Millas…” Tremebundo el diluvio que nos agarró con Ramiro Capeans de regreso a Capital, no se veía a 15 metros, así que imagino lo que se habrán mojado los Intrépidos en sus “plásticos” nacionales. Los “picantes”, habrán perdido su pimienta?

Juan Andrés Biaggini