Ferrari F2004 Ex-Schumacher

Desde el miércoles en la tarde, el autódromo de Buenos Aires tuvo un visitante inesperado y sorpresivo. Directamente desde la aduana de Ezeiza a los boxes del Gálvez llegó el Ferrari F2004 que condujo Michael Schumacher al séptimo título personal y al quinto con el equipo italiano.

Junto con el auto llegaron 8 mecánicos de Corse Clienti, la división de Ferrari que atiende a coche que fueron comprados por sus mejores clientes. Además llegaron llantas, calentadores, tres motores y todas las herramientas que necesita un F1 para ser atendido.

Con un cronograma establecido en el que el jueves giraría por primera vez el trazado 9 del Gálvez, comenzó la jornada para el F2004.

El jueves la jornada inició con contratiempos pues el motor no quiso iniciar, por lo cual el equipo tuvo que reemplazarlo. Fueron momentos de silencio y profesionalismo donde se apreció el trabajo fino de cada integrante, pues cada uno confía en la labor del otro, no hablan, solo hacen lo que ya saben que es su tarea.

Por la tarde finalmente el rugido del V10 se escuchó por primera vez y el secreto hasta ese momento tan bien guardado se develó. El autódromo estaba cerrado pero no dejaron de filtrarse fotos y vídeos del Ferrari en la pista.

El último día y el más intenso fue el viernes. Antes de las 8 de la mañana el equipo estaba preparado ya en la pista, fueron los primeros en llegar. Ese día también hubo la sexta edición del Ferrari Track Day y sus invitados empezaron a arribar al autódromo a eso de las 9 AM.

Se respetó el horario establecido el miércoles, el cual indicaba que a las 10 en punto el Ferrari saldría a la pista por 20 minutos o 10 vueltas. Así el evento paralelo estuviera atrasado por la llegada de los autos a cuentagotas, el F2004 giró de nuevo.

La gente vibró, se apostó en el muro de boxes y en la terraza, cualquier lugar era bueno para tomar fotos, vídeos o simplemente vivir el momento.

A las 12 salió por última vez al circuito 9. Giró por los mismos 20 minutos y el trabajo finalizó. Al día siguiente los mecánicos volaron para Silverstone a atender a otro cliente y el Ferrari fue guardado hasta Autoclásica ahora en octubre, donde será la estrella indudablemente.